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Vitamina D3 Solgar con aceite de hígado de pescado y colecalciferol - imagen principal
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Vitamina D3 (Aceite de Hígado de Pescado y Colecalciferol) Solgar Vitamina Ui 100 Unidades

Ficha informativa: no recogemos opiniones de clientes ni ensayos propios sobre este producto.

  • Categoría — complemento alimenticio de vitamina D3
  • Forma química — colecalciferol (vitamina D3) de aceite de hígado de pescado
  • Formato — envase de 100 unidades
  • Cantidad por cápsula — no publicada en esta ficha: consulta el etiquetado

Ya no vendemos este producto directamente. Esta ficha se mantiene como información.

Vídeo del producto

Si hay vídeo asociado a la referencia, se carga aquí.

El video se cargara tras tu primer scroll para no afectar al rendimiento.

Cómo comparar

Vitamina D3 de aceite de hígado de pescado frente a otras presentaciones

Diferencias reales de formulación, sin comparar eficacias ni prometer resultados.

  D3 de aceite de hígado de pescado D3 de liquen (vegana) D3 combinada con K2
MoléculaColecalciferolColecalciferolColecalciferol + menaquinona-7
Origen de la materia primaMarino (hígado de pescado)Vegetal (liquen)Variable según fabricante
Apta para dieta veganaNoSí, si la cápsula también lo esDepende del origen elegido
Alergégenos a revisarPescado; comprobar el etiquetadoNormalmente ninguno de origen marinoSegún la fórmula concreta
Nutrientes declaradosSolo vitamina DSolo vitamina DVitamina D y vitamina K
Dónde se lee la cantidadTabla de composición del envaseTabla de composición del envaseTabla de composición del envase

Tabla de características de formulación, no de rendimiento. Ninguna columna implica superioridad de una presentación sobre otra.

Ficha técnica

Nombre comercial
Vitamina D3 (aceite de hígado de pescado y colecalciferol) Solgar, 100 unidades
Modelo / SKU
SM-VITAMI-D3
Categoría
Complemento alimenticio de vitamina D3
Forma química
Colecalciferol (vitamina D3)
Origen de la materia prima
Aceite de hígado de pescado
Cantidad por cápsula
No publicada en esta ficha — consulta el etiquetado del envase
Alergénos
Según etiquetado del fabricante
Origen
Distribuido desde España
Unidades por envase
100
Garantía legal
3 años de conformidad (RDL 7/2021)
Desistimiento
14 días naturales (RDL 1/2007, arts. 102-108), con la salvedad del art. 103.e para envases precintados ya abiertos
Qué define a esta referencia

Cuatro rasgos de esta vitamina D3 de Solgar

Características de la ficha y del etiquetado. Ninguna de ellas es una promesa de resultado.

Colecalciferol de origen marino

La vitamina D3 de esta referencia procede de aceite de hígado de pescado. Es la misma molécula que se obtiene del liquen en las versiones veganas, pero la materia prima de partida es distinta y eso condiciona a quién le encaja.

Un solo nutriente declarado

No es una fórmula combinada: el nutriente declarado es la vitamina D. Eso simplifica la lectura de la etiqueta y evita solapamientos si ya tomas otros complementos.

Envase de 100 unidades

El formato es de 100 unidades. Cuánto dura depende de la dosis diaria que indique el fabricante en el etiquetado, que es la referencia que manda.

Decisión con profesional sanitario

La vitamina D es liposoluble y se acumula en el organismo. Si tomas medicación, estás embarazada, en lactancia o tienes alguna patología, la decisión de suplementarte corresponde a tu médico o a tu farmacéutico.

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Cuatro cosas que conviene tener claras

Sobre el producto, sobre el etiquetado y sobre lo que esta página puede y no puede decir.

La cantidad por cápsula no está en esta ficha
El nombre comercial que heredó esta página no incluye la cifra de unidades internacionales por cápsula, y la ficha tampoco la publica en ningún otro sitio. Sin esa cifra no se puede calcular el porcentaje del valor de referencia de nutrientes, así que la buscas en la tabla de composición del envase.
Aquí no hay declaraciones de propiedades saludables
La vitamina D tiene declaraciones autorizadas en el Reglamento (UE) 432/2012, pero solo pueden usarse cuando el producto alcanza un umbral mínimo de aporte por dosis diaria. Al faltar el dato, esta página no reproduce ninguna. Tampoco atribuye al producto la prevención, el tratamiento o la curación de ninguna enfermedad: lo prohíbe el artículo 7.3 del Reglamento (UE) 1169/2011.
Origen marino: revisa alergénos
La materia prima es aceite de hígado de pescado. Si tienes alergia al pescado o sigues una dieta vegetariana o vegana, esta presentación no encaja y conviene mirar una D3 de liquen. Las advertencias concretas de alergénos las publica el fabricante en el envase.
Es liposoluble: no se juega con la dosis
A diferencia de las vitaminas hidrosolubles, la D se almacena en el organismo. Existe un nivel máximo de seguridad fijado por las autoridades europeas y una dosis diaria recomendada que el fabricante imprime en el envase, y que no debe superarse. Cualquier ajuste corresponde a un profesional sanitario, no a una página de producto.
Antes de empezar

Tres pasos sensatos

1

Lee el etiquetado

Composición, cantidad de vitamina D por dosis, porcentaje del valor de referencia, alergénos, lote y fecha de consumo preferente.

2

Consulta a un profesional

Tu médico o tu farmacéutico valoran si te conviene suplementarte, con qué aporte y durante cuánto tiempo, y revisan tu medicación.

3

Respeta la dosis del envase

No superes la dosis diaria recomendada por el fabricante. Mantiénlo fuera del alcance de los niños y guárdalo según sus indicaciones de conservación.

Sobre las valoraciones de este producto

No tenemos opiniones verificadas de clientes sobre esta referencia y no hemos hecho pruebas propias con ella. Por eso no verás en esta página ni una puntuación media, ni un recuento de opiniones, ni testimonios firmados.

Hasta la revisión de esta ficha, aquí había una nota media, un recuento de opiniones y tres testimonios con nombre y ciudad. Nada de eso correspondía a personas que hubieran comprado el producto, así que se ha retirado en lugar de reescribirlo.

La información que manda es la del envase

Un complemento alimenticio se identifica por su etiquetado: nombre, lista de ingredientes, nutrientes declarados con su cantidad y su porcentaje del valor de referencia, dosis diaria recomendada, advertencias, alergénos, lote y fecha de consumo preferente. Si algo de esta ficha no coincide con el envase que tienes en la mano, gana el envase.

Sin la cantidad por dosis, ninguna promesa es comprobable

Preguntas frecuentes

Lo que más se pregunta sobre esta referencia. Si tu duda es sanitaria, la respuesta está en tu farmacia o en tu consulta.

El colecalciferol es la forma química de la vitamina D3. En este producto procede de aceite de hígado de pescado, una fuente de origen marino. Es la misma molécula que forma la piel al exponerse a la radiación ultravioleta.
Esta ficha no publica la cantidad por cápsula ni el porcentaje del valor de referencia de nutrientes. Ese dato figura en el etiquetado del envase, en la tabla de composición. Consúltalo ahí antes de comprar o de tomar el producto.
Porque el Reglamento (UE) 432/2012 solo permite usar las declaraciones autorizadas cuando el producto aporta al menos el 15 % del valor de referencia de nutrientes por dosis diaria, y esta ficha no publica la cantidad. Sin ese dato, reproducir una declaración sería una afirmación no verificada.
En el origen de la materia prima. Esta referencia parte de aceite de hígado de pescado; las versiones veganas suelen partir de liquen. La molécula final es colecalciferol en ambos casos, pero la aptitud para dietas veganas y el perfil de alérgenos cambian.
No lo damos por hecho. El origen marino de la materia prima y las advertencias de alérgenos aparecen en el etiquetado del envase. Si tienes alergia o intolerancia diagnosticada, léelo y consúltalo con tu profesional sanitario antes de tomarlo.
Esa decisión no se toma en una ficha de producto. La vitamina D es liposoluble y puede interaccionar con determinados tratamientos, así que consúltalo con tu médico o tu farmacéutico antes de empezar.
No damos pautas de dosificación. La dosis diaria recomendada la indica el fabricante en el etiquetado y no debe superarse. Cualquier ajuste corresponde a un profesional sanitario.
La vitamina D es liposoluble, es decir, se almacena en el organismo en lugar de eliminarse con facilidad por la orina. Por eso existe un nivel máximo de seguridad establecido por las autoridades europeas y por eso no debe superarse la dosis diaria recomendada del etiquetado.
Son dos escalas para la misma cantidad. Un microgramo de vitamina D equivale a 40 unidades internacionales. El etiquetado europeo obliga a expresar el contenido en microgramos y a indicar el porcentaje del valor de referencia de nutrientes.
La tienda ya no vende este producto de forma directa. La página se mantiene como ficha informativa y el aviso de estado aparece automáticamente junto al título.
Catorce días naturales de desistimiento sin justificación y garantía legal de conformidad de tres años. Si el envase viene precintado por razones de higiene y lo desprecintas tras recibirlo, ese envase concreto queda excluido del desistimiento; un envase intacto se puede devolver.
No. Esta ficha no recoge opiniones verificadas ni pruebas propias, y por eso no verás ninguna puntuación media en la página.

Vitamina D3 de aceite de hígado de pescado y colecalciferol de Solgar: la respuesta corta

Respuesta directa: esta referencia es un complemento alimenticio de vitamina D3 en el que el nutriente se llama colecalciferol y procede de aceite de hígado de pescado. Lleva la marca Solgar y viene en un envase de 100 unidades. Esta ficha no publica la cantidad de vitamina D por cápsula, y por eso aquí no vas a leer ni una sola declaración de propiedades saludables: la normativa europea solo permite emplearlas cuando el producto aporta al menos el 15 % del valor de referencia de nutrientes por dosis diaria, y ese dato no está. Lo que sí encontrarás es cómo está construido el producto, en qué se diferencia de una vitamina D3 de origen vegetal, cómo se lee una etiqueta de complemento y qué preguntas llevarte a la farmacia.

Suena poco comercial, y lo es a propósito. Hasta la revisión de esta página, el texto que ocupaba este espacio hacía justo lo contrario: contaba historias de mujeres concretas con nombre, edad y ciudad, daba cifras de laboratorio, recomendaba pautas y duraciones, y atribuía al nutriente efectos fisiológicos que ninguna ficha puede afirmar sin respaldo. Nada de eso era comprobable y buena parte era ilegal en una ficha de complemento alimenticio. Se ha retirado entero.

Un complemento alimenticio no es un medicamento. No previene, no trata y no cura ninguna enfermedad, y la ley prohíbe expresamente sugerir lo contrario. Todo lo que leas aquí es información de producto y de etiquetado, no consejo sanitario.

Qué es exactamente el colecalciferol y por qué se le llama D3

Bajo el nombre genérico de «vitamina D» conviven dos moléculas distintas. La D2 se llama ergocalciferol y aparece de forma natural en hongos y levaduras, sobre todo cuando se someten a radiación ultravioleta. La D3 se llama colecalciferol y es la forma que se encuentra en tejidos animales, con el aceite de hígado de pescado como fuente clásica; es también la que se forma en la piel humana a partir de un precursor cuando recibe radiación ultravioleta B.

Cuando una etiqueta pone «vitamina D3 (colecalciferol)» te está diciendo dos cosas a la vez: qué molécula lleva y de qué familia procede. En esta referencia, el paréntesis del nombre comercial añade una tercera: de dónde se ha sacado esa molécula. Aceite de hígado de pescado. No es un detalle decorativo, porque condiciona la aptitud del producto para dietas vegetarianas y veganas y obliga a mirar con lupa el apartado de alérgenos.

La molécula es la misma, la materia prima no

Aquí conviene deshacer una confusión frecuente. El colecalciferol obtenido de liquen —la vía habitual en las presentaciones veganas— y el obtenido de aceite de hígado de pescado son la misma molécula. La diferencia está antes, en el proceso de obtención y en la materia prima de partida, y después, en lo que eso implica para quien tiene una alergia, una convicción dietética o una intolerancia.

Por eso las comparaciones del tipo «esta es mejor que aquella» suelen ser humo comercial. Lo que cambia de verdad entre presentaciones es: el origen, la cantidad declarada por dosis, el excipiente y la cápsula, los alérgenos y si el producto lleva o no otros nutrientes acompañando.

Cómo se lee la etiqueta de un complemento de vitamina D en España

El etiquetado de un complemento alimenticio está regulado por el Reglamento (UE) 1169/2011 sobre información alimentaria y, en España, por el Real Decreto 1487/2009 de complementos alimenticios. La consecuencia práctica es que hay un puñado de datos que tienen que estar en el envase, y son exactamente los que necesitas para decidir.

Qué buscar en el envase de un complemento de vitamina D
Dato del etiquetadoPara qué te sirveDónde suele estar
Denominación («complemento alimenticio»)Confirma que no es un medicamento y que se rige por normativa alimentariaCara frontal, junto al nombre comercial
Cantidad de vitamina D por dosis diariaEs el número que decide todo lo demás: sin él no se puede comparar nadaTabla de composición, en microgramos
Porcentaje del valor de referencia (VRN)Sitúa esa cantidad frente al valor de referencia europeoColumna contigua a los microgramos
Dosis diaria recomendadaCuántas unidades al día indica el fabricante; no debe superarseModo de empleo
Lista de ingredientesRevela el aceite portador, el tipo de cápsula y los excipientesReverso del envase
AlérgenosAquí aparece el pescado si la materia prima es marinaDestacados en la lista de ingredientes
Advertencias obligatoriasNo sustituir una dieta equilibrada, no superar la dosis, mantener fuera del alcance de los niñosBloque legal del reverso
Lote y consumo preferenteTrazabilidad real del producto que tienes en la manoFondo del bote o solapa

Microgramos y unidades internacionales: la conversión que despista a medio mundo

La vitamina D se expresa históricamente en unidades internacionales (UI), pero el etiquetado europeo obliga a declararla en microgramos (µg). La equivalencia es fija y sencilla: 1 µg de vitamina D equivale a 40 UI. Esa es la razón por la que los envases parecen hablar idiomas distintos según de dónde vengan.

Equivalencia microgramos ↔ unidades internacionales (conversión aritmética, no una recomendación)
Microgramos (µg)Unidades internacionales (UI)% del VRN de vitamina D (5 µg)
0,75 µg30 UI15 % — umbral mínimo para poder usar una declaración autorizada
2,5 µg100 UI50 %
5 µg200 UI100 %
10 µg400 UI200 %
25 µg1.000 UI500 %
50 µg2.000 UI1.000 %

Esta tabla es matemática pura y sirve para traducir lo que ponga tu envase. No es una escala de dosis recomendadas ni una sugerencia de por dónde moverte: la cantidad que te corresponde, si es que te corresponde alguna, la valora un profesional sanitario con tu historia clínica delante.

El valor de referencia de nutrientes de la vitamina D en la Unión Europea es de 5 µg, según el anexo XIII del Reglamento (UE) 1169/2011. Es un valor de etiquetado, pensado para que puedas comparar productos entre sí, y no equivale a «lo que necesitas al día». Que un producto declare un porcentaje alto del VRN no lo hace mejor ni peor: lo hace distinto.

Por qué esta página no dice para qué sirve la vitamina D

Esta es probablemente la parte que más chirría frente a lo que se lee en la mayoría de fichas de suplementos, así que la explicamos despacio.

En la Unión Europea, lo que puede afirmarse sobre un alimento o un complemento está tasado. El Reglamento (CE) 1924/2006 fijó el marco: solo se pueden usar declaraciones nutricionales y de propiedades saludables previamente autorizadas. El Reglamento (UE) 432/2012 publicó la lista concreta de esas declaraciones autorizadas, con su redacción y con sus condiciones de uso. La vitamina D figura en esa lista con varias declaraciones concedidas.

La condición general para poder emplear cualquiera de ellas es que el producto sea, como mínimo, fuente de ese nutriente: en un complemento, que la dosis diaria aporte al menos el 15 % del valor de referencia. Traducido a esta ficha: si no sabemos cuántos microgramos lleva cada cápsula, no podemos saber si alcanza ese umbral, y si no lo sabemos, usar una declaración sería una afirmación sin respaldo.

Esta página tiene un problema añadido, y conviene decirlo con todas las letras: el nombre comercial que heredó está incompleto. Donde debería figurar la cifra de unidades internacionales por cápsula aparece la palabra «Ui» suelta, sin número. El generador que creó la ficha se comió el dato. Mientras siga así, la única fuente fiable es el envase.

Regla que aplicamos en todo el catálogo: si el dato que sostendría una afirmación no está publicado, no se afirma. Antes de inventar una cifra plausible preferimos decir que falta.

Lo que está prohibido decir, y no es opinable

El artículo 7.3 del Reglamento (UE) 1169/2011 prohíbe atribuir a un alimento propiedades de prevención, tratamiento o curación de enfermedades humanas, o hacer referencia a tales propiedades. Es una prohibición absoluta: no admite matices ni fórmulas del tipo «ayuda a prevenir». En una ficha de complemento alimenticio eso descarta nombrar cualquier patología, cualquier cuadro clínico y cualquier proceso infeccioso, y descarta también las fórmulas suavizadas que insinúan lo mismo con otras palabras.

Descarta también algo más sutil: presentar una carencia nutricional como un diagnóstico que el lector pueda atribuirse a sí mismo por sus síntomas. Un malestar inespecífico tiene decenas de causas posibles y ninguna ficha de producto está en condiciones de atribuirlo a un nutriente. Quien puede valorarlo, indicar las pruebas que procedan e interpretarlas es un profesional sanitario.

Seguridad: la vitamina D es liposoluble, y eso cambia las reglas

Las vitaminas hidrosolubles, como la C o las del grupo B, se eliminan con relativa facilidad por vía urinaria cuando sobran. La vitamina D no funciona así: es liposoluble, se almacena en el organismo y su exceso mantenido tiene consecuencias reales. Por eso las autoridades europeas han establecido un nivel máximo de seguridad para la ingesta diaria de vitamina D en población adulta.

No vamos a citar aquí esa cifra, y el motivo es deliberado: leída fuera de contexto, una cantidad máxima se convierte en la práctica en una recomendación, que es justo lo que una ficha de producto no debe dar. Lo que sí corresponde decir es esto:

Origen marino frente a origen vegetal: cuál mira a quién

El catálogo tiene dos fichas de vitamina D3 que responden a necesidades distintas, y merece la pena separarlas bien porque de lejos parecen lo mismo.

Las dos vitaminas D3 del catálogo, lado a lado
CriterioEsta ficha: D3 Solgar de aceite de hígado de pescadoLa otra ficha: D3 con K2 MK7 de origen vegetal
Nutriente principalColecalciferolColecalciferol
Origen de la materia primaAceite de hígado de pescadoVegetal
Nutriente acompañanteNinguno declaradoVitamina K2 en forma de menaquinona-7
Apta para dieta veganaNoSí, según su propia ficha
Alérgeno a vigilarPescadoRevisar igualmente su etiquetado
Formato del envase100 unidadesFormato de 90 días
A quién encajaQuien no tiene restricción con el pescado y quiere un único nutrienteQuien evita productos de origen animal o busca la combinación con K2

Si el pescado no te encaja —por alergia, por dieta o simplemente porque prefieres evitarlo—, la referencia que tienes que mirar es la vitamina D3 con K2 MK7 de origen vegetal. Si lo que buscas es entender la lógica de las fórmulas que combinan ambas vitaminas antes de decidir, en el blog está explicado en vitamina D3 y K2 para la mujer.

Un apunte sobre el resto del catálogo

Es habitual llegar a una ficha de vitamina D desde una búsqueda más amplia de suplementación. Si ese es tu caso, el catálogo completo agrupa el resto de referencias, y el blog desarrolla los nutrientes uno a uno. No enlazamos combinaciones «recomendadas» ni protocolos de suplementación: eso es terreno de un profesional, no de un buscador interno.

Softgels, aceite portador y conservación: la letra pequeña del formato

Un complemento de vitamina D se presenta habitualmente en cápsula blanda, comprimido, gotas o espray. Cada formato tiene consecuencias prácticas que rara vez se explican.

La cápsula blanda

Las cápsulas blandas —las softgels— llevan el contenido ya disuelto en un aceite portador dentro de una cubierta flexible. Esa cubierta puede ser de gelatina de origen animal o de alternativas vegetales, y ahí es donde se decide si un producto es apto para dietas vegetarianas o veganas, con independencia del origen del propio nutriente. Es un punto que se pasa por alto con frecuencia: puedes tener una vitamina D3 de liquen dentro de una cápsula de gelatina bovina.

El aceite portador

El líquido que acompaña al colecalciferol dentro de la cápsula aparece en la lista de ingredientes. Puede ser aceite de oliva, de girasol, de cártamo, triglicéridos de cadena media u otros. Si tienes sensibilidad a alguno, mira ahí antes que en ningún otro sitio.

Conservación

Las indicaciones de conservación las fija el fabricante y suelen apuntar a un lugar fresco, seco y protegido de la luz, con el envase bien cerrado. No es una recomendación nuestra: es lo que pone el bote, y conviene respetarlo porque las vitaminas liposolubles se degradan con la luz y el calor.

Fecha de consumo preferente y lote

Ambos datos van impresos en el envase. El lote es lo que permite rastrear un producto concreto si el fabricante emite alguna comunicación, y la fecha de consumo preferente indica hasta cuándo el fabricante garantiza la composición declarada. Un envase de 100 unidades puede durar meses, así que este dato no es anecdótico.

Comprar complementos alimenticios a distancia: tus derechos, sin recortes

Esta parte no depende del producto, sino de la ley de consumo, y es donde más errores hemos encontrado en fichas de comercio electrónico.

Catorce días de desistimiento

En una compra a distancia tienes catorce días naturales para desistir sin necesidad de justificar tu decisión, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. El plazo cuenta desde que recibes el producto. Tienes derecho a comprobar lo que has comprado igual que lo harías en una tienda física.

Hay una excepción que afecta a los complementos, y conviene enunciarla bien porque casi siempre se cuenta mal. El artículo 103.e excluye del desistimiento los bienes precintados por razones de protección de la salud o de higiene que hayan sido desprecintados tras la entrega. Son dos condiciones acumulativas: hace falta que se cumplan las dos. Un bote de complementos con el precinto intacto se devuelve sin discusión. La frase «los productos higiénicos no admiten devolución», a secas, es ilegal.

Tres años de garantía legal

Desde el Real Decreto-ley 7/2021, la garantía legal de conformidad es de tres años para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, no de dos. En un complemento alimenticio la garantía se traduce en la práctica en que el producto responda a lo descrito y llegue en condiciones, dentro de su vida útil declarada.

Si una ficha de producto te dice que solo admite devoluciones «sin abrir y en su embalaje original» y que la garantía es de dos años, esa ficha está por debajo de lo que la ley te reconoce. Ninguna condición comercial puede recortar un derecho legal.

El estado de venta de esta referencia

Esta página conserva el maquetado de ficha de producto, pero la tienda ya no vende directamente este artículo. El aviso de estado se genera automáticamente junto al título cuando cargas la página. Los importes que siguen apareciendo en los bloques de compra corresponden a la configuración original y se mantienen sin tocar por trazabilidad; no los tomes como una oferta vigente.

Errores frecuentes al elegir un complemento de vitamina D

De todo lo que hemos visto revisando fichas de este catálogo y de otros, estos son los tropiezos que más se repiten.

Glosario rápido para leer cualquier etiqueta de vitamina D

Qué se ha retirado de esta página y por qué

Por transparencia, y porque quien haya visitado esta ficha antes verá que ha cambiado mucho, este es el resumen de la limpieza.

La página arrastraba una capa de contenido añadida en lote, marcada en el código, que ocupaba la mayor parte del texto. Dentro de ella había relatos personales atribuidos a mujeres concretas con nombre, edad, profesión y ciudad; cifras de laboratorio presentadas como casos reales; recomendaciones de dosis y de duración de la suplementación; pautas de dosificación escalonada; sugerencias de combinación con otros suplementos por su supuesto efecto; atribuciones de efectos fisiológicos que ninguna declaración autorizada ampara; una remisión genérica a una revista médica como aval; y un porcentaje de población española con niveles insuficientes presentado como dato firme. Nada de ello estaba sostenido por una fuente verificable en la propia ficha, y varias de esas afirmaciones son incompatibles con la normativa de declaraciones de salud. Se ha retirado la capa entera en lugar de escribir encima.

El cuerpo base de la ficha también estaba clonado de otra referencia distinta del catálogo: una vitamina D3 vegana con K2 de otro formato. Su nombre aparecía en las migas de pan, en la ficha técnica, en los bloques de producto, en el título de la sección de vídeo y en las preguntas frecuentes, en una página cuyo encabezado anuncia un producto de Solgar con aceite de hígado de pescado. Se ha corregido en el texto visible y en los datos estructurados.

Se han retirado además una puntuación media con su recuento de opiniones, tres testimonios firmados con nombre y ciudad, un contador de existencias y una cuenta atrás de entrega. También se ha eliminado un precio por envase que aparecía en el texto y que no coincidía con el de la ficha. Los importes de los bloques de compra, los identificadores de producto y el estado de disponibilidad no se han modificado: se reportan, no se tocan.

Antes de cerrar la página

Si has llegado hasta aquí buscando una vitamina D3 de aceite de hígado de pescado y colecalciferol de Solgar, la conclusión honesta es esta: el producto existe y esta ficha describe correctamente su naturaleza, su origen y su formato, pero no publica la cantidad por dosis, que es el dato que necesitarías para compararlo con cualquier otro. Ese número está en el envase y en la ficha del fabricante.

Y una última vez, porque es lo único que de verdad importa de todo lo anterior: los complementos alimenticios no sustituyen una dieta variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable, no debe superarse la dosis diaria recomendada por el fabricante, el producto debe mantenerse fuera del alcance de los niños, y la decisión de tomar vitamina D —y en qué cantidad— corresponde a tu médico o a tu farmacéutico, no a una página de producto.

Aviso sanitario: el contenido de esta página es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento de un profesional sanitario. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable. Ante cualquier problema de salud, consulta a tu médico o farmacéutico.